>>18741Irónicamente, a pesar de la derrota, la izquierda está más viva que nunca en Colombia. Era impensable que un candidato de este espectro político alcanzara una votación de más de 12 millones hace menos de diez años.
Antes de Gustavo Petro, la votación más grande de un político de izquierda fue la de Carlos Gaviria del Polo Democrático Alternativo en el 2006, alcanzando una votación de 2.613.157 (22% contra un 62% de Álvaro Uribe, de ultraderecha). Las experiencias previas fueron exterminios; el del AD-M19 (el ala democrática de la guerrilla a la que perteneció Petro), el genocidio de la Unión Patriótica (UP) con 8.884 muertes selectivas entre 1977-1991, y más atrás el genocidio de la Unión Nacional de Oposición (UNO) con 152 asesinatos entre 1972 y 1983. Nuestras izquierdas han sido grandes pero rápidamente diezmadas. Es fácil descalificar a Petro de liberal o "rosado", pero ocupar una presidencia en esas condiciones y contra todo pronóstico fue una proeza.
Ahora, en cuanto a tu pregunta, yo creo que sí podría ser un campo fecundo para un proceso revolucionario. Sin embargo implicaría un inevitable regreso a las armas. Ahora mismo se nos amenaza con el destripamiento.
>>18743No sorprende. Hay quienes están anticipando una dura campaña de "lawfare" contra Petro. Ya veremos cómo se desarrolla.